¿E-learning ó B-learning ?

Entre las modalidades de aprendizaje adaptadas por las instituciones educativas tenemos el E-learning, considerándose un sistema de formación que utiliza los medios electrónicos mediante el Internet, exclusivamente. En el e-learning hay una separación física entre el profesor y el alumno, se utiliza masivamente los medios técnicos, el alumno es el centro de formación, en él existe la tutorización y la comunicación de doble vía asíncrona.

Desde hacía varios años se debatía sobre las posibilidades y limitaciones que el E-learning suponía para la formación, ya que dicha modalidad respondía más a los objetivos y beneficios que los responsables de la formación obtenían, es decir, los profesores, en vez de tener en cuenta lo que realmente suponía aplicar esta modalidad formativa para los verdaderos actores de dicho proceso de enseñanza-aprendizaje, que son los alumnos.

Y es desde esta perspectiva, que aparece una nueva estrategia de aplicación de los recursos telemáticos a la formación, el denominado Blended Learning (B-Learning) o Formación Semi-presencial, Aprendizaje Mezclado o Híbrido, intentando dar respuesta a muchas de las limitaciones que, a lo largo de estas últimas décadas, han ido manifestándose en diversidad de análisis e investigaciones al respecto.

El Blended-Learning (vocablo inglés) consiste en un proceso docente semipresencial; esto significa que un curso dictado en este formato incluirá tanto clases presenciales como actividades virtuales.

El modelo b-learning de formación hace uso de las ventajas de la formación 100% virtual y la formación presencial, combinándolas en un sólo tipo de formación que agiliza la labor tanto del docente como del discente. El diseño instruccional del programa académico para el que se ha decidido adoptar una modalidad b-learning deberá incluir tanto actividades virtuales como presenciales, pedagógicamente estructuradas, de modo que se facilite lograr el aprendizaje buscado.

¿Qué debe tener en cuenta un profesor antes de tomar la decisión entre e-learning y b-learning?

Los profesionales del sector educativo deberán hacerse, al menos, las siguientes preguntas antes de decidir si un curso ha de ser e-learning o b-learning:

• ¿A quién va dirigido el curso?

• ¿Cómo será difundido?

• ¿Con qué recursos humanos, materiales y económicos se cuenta?

• ¿Cuáles son los objetivos, contenidos y áreas de conocimiento en las que se proyecta?

Teniendo en cuenta, como mínimo, las cuestiones analizadas anteriormente, podremos decidir:

Curso a distancia, presencial o mixto.

Tiempo: número de horas totales y temporización (distribución de las horas en el calendario); indicando las horas dedicadas a cada sesión presencial y a las fases a distancia, en el caso de resultar un curso bajo el modelo blended-learning.

Es importante destacar que el éxito de una acción formativa reside, en gran parte, en la labor tutorial y en la vivencia del grupo-clase. Es decir, un alumno puede llegar a desmotivarse completamente si se siente solo: bien porque el profesor de la asignatura no dinamiza adecuadamente el aula y/o no promueve un clima grupal adecuado debido a que no domine los principios de la tutoría virtual o bien porque el curso está enfocado de forma que no se contempla la interacción entre los participantes.

Del eLearning al blended Learning: nuevas acciones educativas. Julio Cabero Almenara/ M. Carmen Llorente Cejudo (Universidad de Sevilla http://tecnologiaedu.us.es).